Más tecnología y vigilancia: así buscan blindar las elecciones presidenciales y legislativas de 2026
El Consejo Nacional Electoral y la Registraduría Nacional avanzan en la definición de un paquete de medidas que marcarán las elecciones de 2026, en un esfuerzo por fortalecer la confianza ciudadana y reducir los riesgos de fraude.
Tras las elecciones atípicas de Bucaramanga, en las que Cristian Portilla obtuvo 63.317 votos, las autoridades destacaron la implementación de biometría facial como uno de los principales avances tecnológicos del sistema electoral.
En esa jornada se desplegaron cerca de 100 equipos en los 88 puestos de votación de la ciudad. El registrador Hernán Penagos explicó que estos dispositivos buscan garantizar la autenticidad de los votantes y evitar la suplantación.
La biometría facial ya ha sido utilizada en 19 elecciones atípicas en el último año y medio y se proyecta su expansión para 2026 en alrededor de 60.000 mesas, lo que representa cerca del 50 % del total nacional.
En el exterior, donde están habilitados más de tres millones de votantes, se implementará un sistema de reportes diarios desde los consulados durante la semana electoral, con el fin de reforzar el control y la transparencia.
Los resultados serán enviados al cierre de cada jornada y se mantendrán activos los canales de denuncia y monitoreo permanente.
En cuanto a los testigos electorales, el CNE asumirá la capacitación, una función que antes recaía en los partidos. El presidente del organismo, Cristian Quiroz, señaló que este cambio permitirá mayor control institucional.
El nuevo esquema contará con una inversión superior a los 35.000 millones de pesos y busca capacitar a seis millones de personas antes de las elecciones de marzo, mayo y junio de 2026.
Finalmente, se confirmó el fortalecimiento de la observación internacional, con la llegada de más de 130 observadores de la Unión Europea, en lo que se proyecta como una de las misiones más amplias de los últimos años.
Foto: Colprensa
